Madre, una película sobre la creación y un dios malvado


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La película Mother! o Madre no es algo que se disfrute. El cine es entretenimiento y distracción, pero este filme es invasivo. La angustia, el desagrado, el asco es lo que se te queda en la mente hasta días después de verla.

Hollywood es el nido de la blasfemia y con este largometraje corrobora su adoctrinamiento masivo en contra del Creador. El mensaje oficial es «el daño del ser humano a la madre tierra», pero en esta película todo es intencional y la última impresión que nos queda es un Dios que cometerá los mismos errores siempre, solo porque le gusta la atención y la alabanza enferma.

Desde luego, el desarrollo del artículo contendrá spoilers.

La falta de inspiración de Dios y su necesidad por el hombre.

Madre se nos presenta como una historia sencilla en un ambiente precioso e idílico. El esposo es un poeta con sequía creativa, mientras que la esposa (Madre) es solo una mujer que se esmera en reconstruir una casa maltratada y casi destruida. Todo esto se muestra en forma de metáfora, siendo así Dios ese poeta, la naturaleza esa mujer y la casa el mundo en sí.

Todo es perfecto y pacífico, sin embargo, no es suficiente para él. Entonces, un hombre extraño toca la puerta y el poeta le permite pasar. Madre tiene un mal presentimiento. La paz de la casa se desestabiliza.

La visión del director es de un dios necesitado de inspiración, en su desesperación,  hace al hombre a pesar de que destruirá su creación. Esto se interpreta como un creador dispuesto a cometer errores solo para que le admiren. Un dios imperfecto.

La prioridad de Dios es el hombre, no la madre naturaleza. Punto menos para Él.

Para este punto el espectador siente cierto desagrado por el poeta y se compadece del personaje de Madre. Notando así, la técnica usada que es la victimización de la mujer e incitándonos a la impotencia. Una invasión total a la psiquis.

El poeta tiene una oficina que se puede interpretar como el Edén. Deja entrar al hombre, pero no le permite tocar un cristal precioso, siendo este el fruto prohibido. El poeta dice que encontró dicho cristal justo después de haberlo perdido todo en un incendio. Aquí también descubrimos que el hombre es fan del poeta y menciona que sus palabras le cambiaron la vida.

El poeta está entusiasmado con el hombre, a pesar de que este tiene vicios y es mal educado con su esposa.

El hombre está enfermo y el poeta trata de cubrirle una herida en la costilla. Después de esa escena se nos muestra la llegada de la esposa del hombre. Ya vamos notando por dónde va la historia. El hombre y la mujer son totalmente irrespetuosos y malagradecidos, no con el poeta, sino con Madre.

A partir de aquí vemos alegorías del génesis y sobre la caída del hombre. El director nos lanza un montón de referencias, como Caín y Abel y la población de la tierra, el hombre y su mano destructiva, el diluvio incluso. Sin embargo, la víctima es ella, Madre.

El mensaje es claro: «¿por qué Dios permite todo esto?», «Dios es cruel», «pobre mujer, qué mal homber».

Aquí el espectador ya ha empezado a odiar al poeta.

El quiebre del Nuevo Testamento

En la casa, después de la referencia al diluvio, hay paz, ya no hay más personas. Pero, producto del embarazo de Madre, el poeta se siente inspirado creando una obra maravillosa. Sus seguidores van hasta su casa porque necesitan conocerlo, porque su obra les había cambiado la vida. El volumen de personas es tanta que, empienzan a robar y a destruir toda la casa.

Madre grita «nada de esto es suyo», ellos responden «el poeta dijo que compartamos», «el poeta dijo que es la casa de todos», ella igual sigue cuidando su hogar aunque la película se vuelva tensa a partir de ahora.

El personaje de Madre lleva todo el tiempo la atención, la obra se narra desde sus ojos y sufrimiento. Junto a ella recorremos toda la casa. Vemos la destrucción, la muerte, el pecado, pero el poeta sigue amándolos, los necesita.

El niño nace. El poeta decide dárselo a las personas con hambre y sed. Literalmente, de la forma más grotesta, la multitud se come al bebé y golpea frenéticamente a Madre. El poeta solo repite que deben perdonar. Ella incendia la casa con todos dentro, una especie de apocalipsis. Él le quita su corazón, que en realidad era el cristal que había encontrado. Y todo vuelve a empezar con otra Madre. Un bucle infinito, error tras error, siempre se repetirá el egoismo de ese creador abusivo y necesitado de atención, la única perjudicada: la naturaleza. El único villano: Dios.

Conclusiones

Ya sabemos lo que es el entretenimiento, lo que es la cultura actual y que todo está plagado de inmundicia. Entonces, ¿para qué explicar o hablar de ello? Porque el que se sienta a ver esto sin tener su fe anclada en Cristo, su vida bajo los estándares de Dios y sin bases bíblicas, claramente podemos caer en el propósito horrendo de la historia.

La mente compenetra con el personaje de Madre. Por ello, de repente nos encontraremos diciendo «qué hombre tan malvado» y el objetivo no será de que la tierra está mejor sin humanos sino que los humanos estamos mejor sin Dios.

Hollywood nos ha mostrado a Dios como un hombre sofocado y aburrido que necesita atención. El filme al no tener un personaje que representa al mal, automáticamente hace de Dios el autor del mal de la humanidad. Por su culpa caímos, por su culpa matamos a un inocente, por su culpa destruimos a la naturaleza a diario, todo es su culpa.

Bajo la lupa técnica, es una película excepcional. Un guión brillante escrito solo en cinco días. Un cuento que pasará a la posteridad. A pesar de ello, la cultura y el arte de ahora no es bello, es inmundo.

No nos apartemos de la Palabra del Señor y oremos en todo momento.

  • Jaziel
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    Author
    Jaziel

    El penultimo parrafo se me hace muy interesante, el arte sin Dios puede llegar a ser excepcional e increible, pero vano al final.

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