Lo declaro en el nombre de Jesús.

Se ha tergiversado mucho la Biblia, volviéndola humana y no divina, es decir, a favor total de una «víctima» que es el hombre y no soberana como lo es quien la inspiró y de quién habla de principio a fin; a modo de ilustración: toman la Biblia para respaldar que somos merecedores de riquezas, pero la Biblia en realidad muestra como