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A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; – Deuteronomio 30: 19

Este es un versículo que se usa para «sustentar» sin fundamento bíblico, por supuesto, que Dios nos ha permitido elegir si queremos la vida o la muerte, si queremos ser salvos o si queremos la perdición. Esto no es algo nuevo, pues existen diferentes doctrinas, Calvino abraza la enseñanza de que Dios nos predestinó, mientras que Arminio declara que nosotros podemos elegirlo a Él; si quieres saber más sobre las diferencias de estas doctrinas, te invito a leer este post «aquí».

Como naturaleza caída que todos los humano somos, jamás escogeríamos la vida, porque nuestros pecados nos alejan de Dios y rechazamos su gracia y su misericordia, por voluntad propia no tenemos la capacidad de reconocerlo como nuestro Dios, porque estamos «muertos en delitos y pecados» (Colosenses 2: 13).

Para entender lo que la palabra dice, no es suficiente leer solo el versículo, debemos leer todo el contexto de la Palabra, esto es lo que dice Deuteronomio 30: 15-20

Es muy importante y realmente necesario analizar cada palabra que Dios dio, porque entendamos que Él en su infinita sabiduría, por algo las dio al pueblo de Israel.

Versículo 15. La palabra «Mira» se refiere a «Presta mucha atención»el Señor le explica a Moisés que ha puesto delante de ellos la vida y el bien, la muerte y el mal; recordemos que estas palabras fueron declaradas por Dios antes de entrar a la tierra prometida, por tanto Él conocía que el corazón de su pueblo se apartarían de sus mandatos (Deuteronomio 30: 1-12); solo una línea le basta a Dios para mostrar a Israel lo que ha puesto en ellos: Bendiciones que provienen de Dios, y también maldiciones que provienen de ellos mismos por tener un corazón duro.Al apartarse Israel tendría su castigo, pero el Pacto de Dios jamás se quebraría y posteriormente Él mismo los traería de regreso.

Versículo 16. Aquí Dios ordena, da un mandato, amar a Dios, es amarlo con el corazón, que andes en sus caminos, es en las palabras que Él mismo dictó a Israel, en sus estatutos y decreto, en cada ley que dejó para poder ofrendar y sacrificar,y de esta manera evitar caer en la maldición. Posteriormente indica cuales son las futuras bendiciones de obedecerlo en la tierra que Él proveyó.

Versículo 17 y 18. La frase «Y te dejares extraviar» es una clara afirmación de que el mismo pueblo buscaría alejarse, los rechazaría y desobedecerá a su Dios y tales actos tienen sus consecuencias, de esta manera Dios mismo alza su voz ante todo el pueblo profetizando que «perecerán» es decir que todo anteriormente dicho en el versículo 17, se cumpliría. La segunda parte del versículo 18 es una revelación a «medias» pues la consecuencia total del alejamiento y desobediencia de Israel causó su cautiverio por 70 años.

Versículo 19. A los cielos y la tierra pone como testigos, es decir a su propia creación, contra su pueblo escogido ¿Por qué las pone en contra de Israel? Porque a pesar de haberles mostrado las consecuencias y bendiciones que acarrean obedecer a Dios, incontables veces Israel lo rechazará. A esto se refiere Dios «que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición»; por amor a su pueblo, Él les mostró las consecuencias de obedecerlo y de desobedecerlo, pero Israel  «decidió»apartarse; y Dios nuevamente les ordena seguirlo y no apartarse de Él.

Versículo 20. En los versículos 11-14 Dios habla que lo Él nos ha dado son mandamientos que están en nuestra capacidad de cumplirlos (Cuando primero nos sometemos a Él) y que no tenemos excusa para decirle a Dios que no logramos hacerlo, en este ultimo párrafo del pacto de Dios, es una respuesta que Él mismo nos proporciona del porqué sí podemos cumplir lo que Él nos ha ordenado y está en estos 3 paso: «amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él».

CONCLUSIÓN:

Dios no puede «pedir» que escoja al que Él ya había anteriormente escogido, no fue Israel quien escogió a Dios, porque en innumerables pasajes podemos ver como ellos lo rechazan y desprecian su gracia y misericordia de haber sido esclavos de Egipto a pasar ser un pueblo fructificado y bendecido en cada aspecto. Este pasaje muestra una vez más el amor de Dios, que a pesar de Él ya conocer de antemano los hechos, no se aparta de su palabra, Él es fiel, Él no es hombre para que mienta (Números 23:19) ni para hacer inválido su pacto. De igual manera (hablando, pues, del nuevo testamento) no podemos declarar que nosotros escogimos a Dios, porque Él ya nos había predestinado para ser Linaje escogido (1 Pedro 2: 9), esto significa que de antemano fuimos seleccionados para un propósito, no al revés.